sábado, 1 de agosto de 2009

Salmo 23, Día 1

Jehová es mi pastor: nada me faltará.

  • ¿En quién puedo confiar si no es en mi Señor? Él todo me lo facilitará, porque es mi proveedor y mi fortaleza.
  • Nada me faltará pues en su rebaño habito y me proteges de los lobos, de mis travesuras y de mis errores: sujetándome en tus manos cuando busco el peligro y la adversidad. Alejándome de la maldad y permitiéndome rectificar mis errores.
  • Eliminas de mí los parásitos mundanos de vicios, malas costumbres, curas mis heridas y eliminas mis cicatrices.

En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.

  • Oh Señor provees descanso pleno del ajetreo; en donde las situaciones se convierten en lagos pasivos, cielos azules y atardeceres de ensueño.
  • Sólo tu mi Señor conoces y nos guías a la tranquilidad, a esos lugares donde escapamos del mundo para refugiarnos de la adversidad.
  • Sabes que nos gusta y donde suplirlo. Nos llevas a tu lado a comer y beber las delicias de tu Reino.

Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

  • Tu Espíritu me llenará Jesús y rectificarás mi camino firme y con amor cómo el Padre admirable y compresivo que sos.
  • Y tu justicia inmaculada nos hará mirar y entender nuestras circunstancias para permitirnos rectificar y seguir adelante llenos de tí.

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