domingo, 9 de agosto de 2009

Salmo 23, Día 3

Aderezas delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

  • Me bendices Padre Eterno a cada segundo de mi existencia y manifiestas delante del mundo que sos el Dios que hace posible lo imposible, que nos dá la fé absoluta que mueve montañas y obstáculos.
  • Tu Espíritu me llena Papá y es todo lo que necesito. El resto de mis necesidades se colma cuando vives en mí Señor.
  • Mi cuerpo fue vaciado del afán, del miedo y la incertidumbre para dar cabida a la certeza de lo que espero, ¡a la paz que me brindas!

Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida. Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

  • Si estoy con vos ¿quién contra mí?. Permite Rey de Reyes que viva para siempre en tu rebaño.
  • Señor Infinito: en tu casa nada me afectará y tu presencia será siempre el motor que me hará continuar.
  • Bendito y Alabado seas Señor.

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